Me encanta crear mi propia ropa y tener algún proyecto artesanal en proceso. En lo que respecta al crochet, tengo varias prendas que he hecho en años anteriores, pero todas para clima frío (cardigan, sueter, etc.)
Últimamente los días han sido muy calurosos, así que toda mi ropa a crochet está guardada en el clóset. Es por esto que decidí que es momento de tejer una prenda para los días de verano.
Tabla de contenido
- Primer paso: Escoger el patrón de crochet
- Selección de materiales
- Iniciando a tejer en crochet
- Agregando detalles
- Mi opinión del patrón
Primer paso: Escoger el patrón de crochet
Tenía claro que quería una prenda para días calurosos, así que mi búsqueda de patrón se centró en blusas manga corta o tops.
Sigo en Instagram a diseñadoras de diferentes técnicas artesanales para buscar inspiración o para antojarme de hacer algún proyecto.
Un día vi el Top Jaipur de Susimiu y sencillamente me encantó, así que lo guardé en mi lista de proyectos artesanales que en algún momento haré.
Hace unos días, cuando revisé nuevamente esa lista, decidí que era el momento de darle la oportunidad a este hermoso top.
Además, ¡es perfecto para el clima caluroso que ha hecho por estos días!
Selección de materiales
Para este proyecto sólo me tuve que preocupar por conseguir el hilo para tejer. Todo lo demás que necesitaba ya lo tenia en casa:
- La aguja de crochet #4 que he utilizado en la mayoría de mis proyectos (el mango de la aguja lo dice por sí sólo)
- Esos marcadores para tejido que me han acompañado desde que inicié en el mundo del crochet pero a menudo he infravalorado (más adelante te doy un ejemplo de ello)
- Cinta métrica
- Tijeras
- Aguja lanera

Dos opciones de hilo
Para el hilo decidí buscar una opción similar a la que utiliza la diseñadora en su patrón: Algodón Cupcake Casasol.
| Hilo | Composición | Peso | Longitud |
| Algodón Cupcake Casasol | 100% algodón | 50 gramos | 180 metros |
Esta es la información que utilizo para buscar un ovillo que se asemeje lo más que se pueda al utilizado en el patrón.
En cuanto al material del hilo quería probar con uno 100% algodón o bambú (estas fibras son muy recomendadas para climas calurosos); o en su defecto, alguna de estas dos fibras con mezcla de sintético, como el acrílico, en un porcentaje menor (por ejemplo: 60% algodón, 40% acrílico).
Busqué en internet información sobre hilos que puedo conseguir en las mercerías de mi ciudad y encontré dos opciones que me llamaron la atención: Kusi Kusi Bambú y Kartopu Lotus.
| Hilo | Composición | Peso | Longitud |
| Kusi Kusi Bambú | 70% bambú, 30% algodón | 50 gramos | 200 metros |
| Kartopu Lotus | 100% microfibra antipilling | 100 gramos | 350 metros |
El hilo Kartopu Lotus me generó algo de duda por su composición. Investigué, y en varias partes indicaban que es apta para clima caliente; además, el efecto satin (brillante) me pareció bonito, así que la dejé como una opción.
También revisé el catálogo de colores de ambos hilos y encontré colores muy similares a los utilizados en el patrón.
La mejor parte: ¡Hora de comprar hilos!
Cuando fui a la mercería no tenían el hilo Kusi Kusi Bambú, así que compré el hilo Kartopu Lotus en los colores:
- Marfil (025)
- Gris oscuro (944)
- Verde menta (507)
- Verde (440)

Quería utilizar colores parecidos a los del patrón pero cuando hice la compra no tenían gris claro ni hilos en ninguna tonalidad de rosado. Así que me fui con dos tonalidades de verde y un gris más oscuro.
Con esta compra, ¡estaba lista para iniciar a tejer!
Iniciando a tejer en crochet
Primer intento
Normalmente, cuando trabajo con un patrón de tejido lo que hago es revisar los materiales que necesito y ya. Todo lo relacionado con las indicaciones de la construcción de la prenda las reviso sobre la marcha.
Tampoco he sentido mucha inclinación a realizar muestras de tensión (qué puedo decir, las ganas de empezar con el patrón son muchas).
Puntualmente en este proyecto, esas dos malas prácticas me costaron mucho tiempo y frustración.
Por favor, no repitas mis errores. Lee el patrón y haz la muestra de tensión antes de empezar (créeme, de ahora en adelante lo haré).
Empecé a tejer el patrón y después de unas cuantas vueltas me di cuenta de que el largo de la blusa era excesivo. Ese fue mi primer error, y sucedió por no hacer la muestra de tensión.
La muestra de tensión se usa para saber la cantidad de puntos y vueltas que se necesitan en un tejido para lograr las medidas deseadas.
Es muy importante hacerla antes de iniciar un proyecto de tejido, y es aún más necesario hacerla cuando se sustituyen los hilos utilizados en el patrón.
Así sean muy similares es un cambio importante.
En ese punto hice algo razonable: tomé medidas en lo que había tejido hasta ese momento, y así saber cuántos puntos necesitaba para lograr el largo de la blusa adecuado para mí.
Y después, muy a mi pesar, deshice ese tejido.
Segundo intento
Ahora con un poco más de claridad en cuanto a la cantidad de puntos que necesitaba, inicié mi segundo intento de tejido.
Todo iba muy bien hasta que por pura curiosidad leí el patrón completo.
Y después de otras tantas vueltas me encontré con mi segundo error: no haber revisado, o mejor dicho, entendido el patrón antes de empezar.
Como no había leído el patrón en su totalidad no tenía claro cómo era la construcción de la prenda.

Este top se construye con dos paneles rectangulares que se doblan a la mitad (dos de las mitades forma el frente y las otras dos el reverso).
En mi caso, necesitaba crear dos rectángulos de aproximadamente 126 centímetros de lago. De esta manera, al doblarlos por la mitad tendría una blusa con un lago de 63cm.
Después, se unen los laterales para formar las aperturas de los brazos (líneas rojas en la imagen de arriba), y el frente y la parte posterior para crear el escote (línea naranjada).
Por el contrario, lo que yo estaba haciendo era crear mi primer rectángulo sólo con la mitad del largo que debía tener (63 centímetros).
Pude haber seguido de esta manera, pero esto implicaba tener que hacer cuatro rectángulos en vez de dos.
Además, al unir las piezas también hubiera tenido que hacerlo por los hombros (líneas verdes), lo cual me pareció que podía restarle encanto al resultado final.
Así que, nuevamente, muy a mi pesar, también deshice ese tejido.
La tercera es la vencida
Una vez superados todos esos obstáculos, ya estaba lista para iniciar mi tejido ¡Por fin!
Después de tener claro la totalidad de puntos que requería para conseguir el largo que necesitaba y como estaba construida la prenda, todo lo demás fue fluyendo y encajando perfectamente, o bueno, casi perfectamente.
Mientras trabajé en el primer panel algo pasó: los extremos estaban quedanto un poco torcidos.
Esto pasó porque en una de las vueltas olvidé trabajar en el último punto, el cual debí haber tejido. Los puntos de los extremos de una vuelta se suelen apretar o empequenecer, esto hace que sea fácil perderlos de vista.


Me dí cuenta del error varias vueltas después, cuando era notorio la inclinación que había en los extremos del tejido y la cuenta de los puntos no cuadraba.
Para solucionarlo agregué una cadeneta más al final de la vuelta en la que estaba trabajando en ese momento y así tener nuevamente la cantidad de puntos con la que empecé ese panel. También opté por utilizar marcadores en los puntos de los extremos para que esto no volviera a suceder.
Por eso te decía al principio del artículo que he infravalorado un poco los marcadores de puntos. Que el patrón sea fácil de recordar no significa que no sean necesarios en el proceso.
En el camino aprendí lo que significa hacer un punto medio en la tercera hebra y como hacer un punto puff.
El primer panel quedó con un total de siete franjas: 3 color verde menta, 2 grises oscuras y 2 marfíl.
Hice el otro panel exactamente igual y con ello ya tenía lo necesario para empezar a gregar detalles y unir las piezas.

Agregando detalles
Hasta este punto no había utilizado el hilo de color verde pero ya era su momento.
Entre los cambios de colores hice un bordado en punto raso de color verde. No tenía ni idea de como bordar en un tejido y con este proyecto lo aprendí.
En total tuve que bordar 12 franjas.

Después, en cada lateral de ambos paneles tejí una vuelta en punto bajo. Esto me sirvió para unir las piezas y crear una hermosa franja de color verde en cada empate.
El siguiente paso fue unir los páneles hasta lograr el escote deseado para el frente y reverso de la blusa, y la apertura para los brazos.

Este paso fue muy motivante porque fue donde por primera vez me medía la blusa. ¡Y estaba encantada por como estaba quedando!

Lo último que hice fue tejer los bordes en la parte inferior de la blusa, mangas y cuello. Quedaron de aproximadamente 1.5 a 2 centímetros de ancho en color verde.
¡Y listo!
O bueno, casi listo. Solo quedaba una tarea pendiente: asegurar y esconder las hebras de hilo.
Personalmente detesto esta parte del proceso. Para sobrellevarlo pienso en que después de esas hebras de hilo está mi oportunidad de estrenar una prenda. Así que le puese la mejor actitud al ausunto y me puse manos a la obra.
Ahora sí, con esos últimos detalles terminé de tejer el hermoso Top Jaipur.

Mi opinión del patrón
Personalmente me encantó tejer este patrón. Es sencillo pero a la vez retador.
Es perfecto para crocheter@s de todos los niveles.
Te vas a encontrar con una construcción sencilla de hacer (siempre y cuando leas con detalle el patrón y lo entiendas bien, no como hice yo). Consiste en dos páneles rectangulares, así que aquí no te vas a tener que preocupar por aumentos o disminuciones.
También utiliza muchos de los puntos básicos del crochet, así que es muy probable que ya los conozcas si ya has tejido con esta técnica. Y si este no es tu caso, al hacer un curso es de lo primeron que enseñan (punto razo, punto bajo, punto medio alto, etc.)
Gracias a este patrón pude aprender lo que significa hacer un punto medio alto en la tercera hebra, como hacer un punto puff y bordar sobre un tejido en punto raso. Es por esto que digo que me parece un patrón retador, porque aprendí mucho y eso me ayudó elevar mi nivel como crochetera.
Cada proyecto artesanal es una oportunidad para aprender algo, y para mí, definitivamente este fue el caso.
En general fue agradable tejer este patrón. Los momentos frustantes que tuve al principio fue por no dedicarle el tiempo necesario para entender el patrón y hacer la muestra de tensión.
Como dice el dicho, el peresozo trabaja el doble. Pero esto me queda de aprendizaje.
Además, ¡Ya tengo una blusa a crochet para usar en verano! Así que quedo contenta tanto con el proceso como con el resultado final.
Y tú, ¿te animas a tejer este patrón? Cuentame en los comentarios qué te parece y tu experiencia.